Satisfecho por el trabajo del acrílico me lanzo de lleno con respeto a las reinas de las pinturas por excelencia, el óleo. Digo con respeto porque no es una pintura de agua, tiene mucho más juego y el proceso de elaboración es más lento, elementos como la trementina o el aceite de linaza y el aguarrás hacen de ello un mundo más complejo.
Siguiendo la linea del tricolor, blanco y negro con rojo como en el acrílico me dispongo a realizarlo pero con óleo. Debo decir que el óleo es más díficil de manejar pero los resultados son mucho más gratificantes, cobra más fuerza pero hay que tener mucha mas paciencia. Esta obra está dedicada a Miss-i-Fú.

Después de muchos años sin tocar un pincel y empujado por un gran artísta, he decidido retomar las riendas de la pintura. Primero he empezado con algo sencillo, como es la pintura acrílica, de rápido secado y más fácil manejo que el óleo.